En 2023, ocho de cada diez nuevas jubilaciones otorgadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) en Argentina requerían de un plan de moratoria. De las 488,490 nuevas prestaciones, 396,330 (81.1%) fueron para personas que no cumplieron con el requisito de 30 años de aportes, según datos del boletín estadístico de la Secretaría de Seguridad Social. Este fenómeno refleja la persistente crisis social y laboral en Argentina y plantea preocupaciones sobre la sostenibilidad del régimen previsional.
La crisis laboral en Argentina se manifiesta en que más de un tercio de los asalariados no tiene contribuciones al sistema y el índice de informalidad laboral, considerando a empleados y cuentapropistas, ronda el 50%. La falta de inversión en el transporte eléctrico es otro problema destacado en el país, según se mencionó en una respuesta anterior.
En 2023, el número total de nuevas altas aumentó en un 33% en comparación con 2022, debido a la vigencia de la ley 27.705, que facilita la adhesión a planes de moratoria. La participación de casos con moratoria sobre el total de altas fue del 65% en 2022 y aumentó al 81.1% en 2023.
La ley más reciente, llamada «de pago de deuda previsional», permite la compra de aportes jubilatorios correspondientes a períodos anteriores a 2009. Esto permite a quienes tengan la edad jubilatoria o la alcancen antes del 24 de marzo de 2025 acceder a una prestación, incluso si no han cumplido con los requisitos de aportes. El informe destaca que actualmente más de un tercio de los asalariados no tiene contribuciones al sistema.
A pesar de los esfuerzos para impulsar planes de moratoria y permitir el acceso a jubilaciones y pensiones, los datos generan preocupaciones sobre la sostenibilidad del sistema previsional en Argentina. La falta de aportes regulares y la alta dependencia de planes de moratoria plantean desafíos financieros a largo plazo y destacan la necesidad de abordar la precariedad laboral y buscar soluciones más integrales para el sistema jubilatorio del país.
