La semana pasada estuvo marcada por la intensificación de la tensión política en Argentina, con el paro convocado por la CGT y las negociaciones para la aprobación de la ley ómnibus en el Congreso. Estos eventos generaron presión adicional en un contexto ya complicado debido a la alta inflación y las preocupaciones sobre la evolución del dólar. Aquí se destacan algunos puntos clave:
- Paro de la CGT y Negociaciones en el Congreso:
- El paro convocado por la CGT marcó un quiebre en la relación del Gobierno con los sindicatos.
- Las complejas negociaciones para la aprobación de la ley ómnibus en el Congreso llevaron al ministro de Economía, Luis Caputo, a retirar la iniciativa de medidas fiscales, aunque se mantienen firmes en la meta del déficit cero.
- Presión sobre el Tipo de Cambio:
- El dólar contado con liquidación (CCL) superó los $1300, y la brecha cambiaria se acercó al 60%, un récord en esta gestión.
- La falta de confianza en que el Banco Central pueda mantener el crawling peg en torno al 2% a partir de marzo y las expectativas de devaluación contribuyeron a la presión cambiaria.
- Rendimiento de Bonos de Deuda Soberana:
- A pesar de un entorno externo desfavorable, la deuda soberana en dólares registró movimientos positivos.
- El precio promedio ponderado de los globales se situó en torno a los US$36,6 hasta el jueves, y la capacidad política del Gobierno será crucial para su desempeño futuro.
- Industria de Fondos de Inversión:
- La industria de fondos comunes enfrentó volatilidad, con solo $400.000 millones de new money en enero.
- Los fondos dólar linked experimentaron pérdidas, mientras que los fondos de cobertura CER vieron reducido su flujo positivo, reflejando menor interés o mayores dudas entre los inversores.
En resumen, la situación política tensa en Argentina se reflejó en los mercados financieros, impactando el tipo de cambio, el rendimiento de los bonos y la industria de fondos de inversión. La incertidumbre política y económica sigue siendo un factor clave para los inversores, y la capacidad del Gobierno para gestionar estos desafíos será determinante en las próximas semanas.
