Tras su regreso de Suiza, Javier Milei se muestra confiado en obtener los votos necesarios para aprobar la «Ley Bases» la próxima semana. Sin embargo, los diputados potencialmente aliados aún requieren ver por escrito muchos de los cambios solicitados antes de brindar su respaldo definitivo. El presidente argentino, conectado con su equipo durante su viaje, ha dedicado tiempo a descansar en Olivos antes de abordar las discusiones cruciales en torno a los ajustes en el texto del proyecto.
Las conversaciones entre el Gobierno y los bloques aliados, como Pro, UCR, Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal, han avanzado positivamente, pero persisten puntos de desacuerdo. Aunque el Poder Ejecutivo presentó un punteo con ocho páginas que detalla los cambios propuestos, algunos legisladores consideran que muchos temas «quedaron en el aire». La Casa Rosada anunció la posible presentación del nuevo proyecto modificado este viernes.
Aunque inicialmente se apuntaba a mantener los plazos para avanzar rápidamente, la Casa Rosada ahora contempla la posibilidad de discutir la ley la próxima semana, con dictamen de comisión el martes y sesión el jueves, evitando el día del paro de la CGT. Aunque Milei desea que los legisladores trabajen incluso el domingo, la realidad logística podría imponer ciertos límites.
El cambio en la actitud del Gobierno hacia el Congreso es evidente, especialmente después de las declaraciones confrontativas de Milei. Ahora, la Casa Rosada destaca la colaboración de los bloques aliados y reconoce la necesidad de ajustar la «ley ómnibus» para satisfacer las demandas de los legisladores.
El texto modificado incluye reducción de facultades extraordinarias, eliminación de retenciones a economías regionales, exclusión de YPF de privatizaciones, aumentos en el corte de biocombustibles, cambios en el blanqueo y eliminación de capítulos en la ley de sociedades. Sin embargo, temas sensibles como las jubilaciones aún generan discusiones, con opciones de derogar la fórmula actual o ajustar por inflación a partir de febrero.
La reforma electoral también es un punto de debate, y aunque algunos bloques proponen aplazar la discusión, el Gobierno muestra disposición para suavizar los puntos más controversiales. La letra chica de la «Ley Bases» aún requiere trabajo para conciliar las diversas perspectivas y asegurar el respaldo necesario en el Congreso.
