
Un informe realizado por la Fundación Éforo ha puesto de manifiesto el aumento del gasto público destinado a partidos políticos y política electoral en Argentina durante los últimos 15 años. Según el informe, el gasto ha experimentado un incremento considerable, duplicando su valor en ese período.
En 2007, el gasto destinado a partidos políticos y política electoral representaba el 0,04% del Producto Interno Bruto (PBI) y ascendía a 30.000 millones de pesos. Sin embargo, en las elecciones siguientes, este gasto se elevó a 50.360 millones de pesos, alcanzando entre el 0,05% y 0,08% del PBI. Aunque la instauración de las PASO ha influido en parte en este aumento, el informe señala que no es la única razón.
El informe también revela el costo estimado de las elecciones presidenciales y destaca que, en promedio, una elección presidencial en Argentina tiene un costo de aproximadamente 47.523 millones de pesos. En cuanto a las elecciones legislativas, el gasto medio es de 41.730 millones de pesos. La elección presidencial más cara desde 2007 fue la de 2015, con un gasto de 62.975 millones de pesos, seguida por la elección de 2011, en la que se ejecutaron 58.296 millones de pesos.
El informe, que abarca el período 2007-2022, se basó en datos del INDEC, el Presupuesto Abierto y Presupuesto Nacional 2023, y datos abiertos del Ministerio de Desarrollo Social. Es importante destacar que todos los valores se expresan a precios constantes del año 2022 debido a la inflación y la volatilidad económica del país.

El informe también resalta la disminución en el financiamiento de los partidos políticos. Desde 2019, los recursos asignados al Fondo Partidario Permanente (FPP) han decrecido, llegando a un mínimo histórico en 2022 con 251 millones de pesos destinados a transferencias del Estado Nacional a los partidos políticos. La mayoría de los recursos se destinan a salarios, pagos al Correo Argentino y diversas transferencias al sector privado.
El informe de la Fundación Éforo también subraya la falta de información desagregada sobre los rubros de gasto. Por ejemplo, los pagos al Correo Argentino no están desagregados y se registran como «servicios comerciales y financieros», mientras que las transferencias abarcan desde el pago de horas extras a la Justicia hasta el financiamiento de campañas electorales de los partidos políticos.
En conclusión, el informe destaca el aumento del gasto público en elecciones en Argentina en los últimos 15 años, así como la reducción en el financiamiento de los partidos políticos. Asimismo, evidencia la necesidad de contar con información más detallada y transparente sobre el destino de los recursos asignados a la política electoral en el país.
