Las diferencias en el valor que pagan las financieras y las «cuevas» por las distintas versiones de billetes de dólar en Argentina se han convertido en una polémica incómoda para el Gobierno de Estados Unidos. Un servicio de información oficial del país norteamericano ha tratado de abordar el tema y ha reafirmado que todos los diseños antiguos de billetes de dólar siguen siendo de curso legal, sin importar cuándo se emitieron.
El comunicado emitido por el US Currency Education Program (Programa de Educación en la Moneda de EE.UU.) insiste en que los dólares «cara chica» tienen el mismo valor que cualquier otro billete. Sin embargo, se reconoce que en lugares como Buenos Aires se les paga de manera diferente, lo cual es ajeno a la Reserva Federal de Estados Unidos.

El Programa de Educación en la Moneda es responsable de proporcionar educación, formación e información sobre los billetes de la Reserva Federal a los usuarios de la moneda estadounidense en todo el mundo. Trabaja en colaboración con el Servicio Secreto de Estados Unidos y la Oficina de Grabado e Impresión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para concienciar sobre el uso de los elementos de diseño y seguridad de los billetes de dólar.
A pesar de los esfuerzos del programa oficial, en Buenos Aires persiste la diferencia en el valor que se paga por los dólares «cara grande» y los dólares «cara chica». Las «cuevas» en la City porteña pagaban alrededor de $479 por los dólares «cara grande» y $470 por los dólares «cara chica» el viernes pasado. Esta distinción se debe a la antigüedad de los billetes y ha generado descuentos en el mercado paralelo.
Mientras que en el mercado formal argentino no se toma en cuenta esta diferenciación entre las ediciones de los billetes, en el mercado paralelo se aplica un descuento por los billetes más antiguos. Esto puede afectar a diferentes sectores, como el inmobiliario, donde las propiedades se tasan y comercializan en moneda extranjera, aunque luego se escrituren y paguen impuestos en pesos.
La preferencia de los ahorristas argentinos por billetes nuevos ha generado problemas para el sistema financiero, ya que algunos clientes depositan dólares «cara chica» en los bancos y, al retirar sus depósitos, exigen billetes más recientes. Si bien no hay ninguna norma que obligue a los bancos a entregar billetes de cierta antigüedad, muchos bancos enfrentan esta complicación y la abordan de diferentes maneras, algunos optando por ignorar las preferencias de los clientes.
En resumen, las diferencias en el valor de los billetes de dólar en Argentina generan incomodidad para el Gobierno de Estados Unidos. Aunque oficialmente se insiste en que todos los billetes son de curso legal, en el mercado paralelo se aplican descuentos por los billetes más antiguos, lo que ha generado conflictos en el sistema financiero y en otros sectores comerciales.
